Acné; tratamiento, síntomas y causas
El acné es una inflamación bacteriana que se produce en la piel, caracterizada por la inflamación de las glándulas sebáceas y la aparición de comedones, postulas o pápulas, en especial en el rostro, frente, pecho y la parte superior de espalda y hombros, ya que son las zonas de mayor actividad de las glándulas sebáceas.
El 90% de la población sufrirá acné en algún momento de su vida. Afecta especialmente a jóvenes y adolescentes debido a los cambios hormonales, aunque puede aparecer en personas de todas las edades por problemas de estrés, falta de alimentación equilibrada o producida por ciertos medicamentos.
La aparición de este trastorno puede llegar a tener implicaciones psicológicas y sociales, pudiendo afectar profundamente a la autoestima. Durante el verano suele mejorar, debido al efecto beneficioso del sol. Es importante una correcta alimentación y a veces es necesario el aporte de suplementación para ayudar en el tratamiento desde el interior del organismo.
El acné también puede aparecer con la menstruación y puede desaparecer o empeorar durante el embarazo.
La causa del acné es una excesiva actividad sebácea, la cual produce una obstrucción en los poros, produciendo una mayor descamación de células muertas y hace que las bacterias quedan atrapadas dentro de los poros y se reproduzcan, haciendo que la piel se inflame y se enrojezca.
MEDIDAS PREVENTIVAS
- Limpieza facial y exfoliación para mantener los poros en buenas condiciones pero sin excedernos ya que puede causar daños en el equilibrio de la piel.
- Aplicar los productos cosméticos antibacterianos recomendados ya que nos ayudan a disolver el exceso sebáceo y las células muertas.
- Secar la piel de forma suave y sin frotarla.
- Evitar que el sudor obstruya los poros y el contacto con el cabello.
- Intentar mantener una dieta sana y equilibrada.
- Seleccionar un buen fotoprotector que no contenga carga química para prevenir la formación de melanina y evitar marcas pigmentarias.
- No manipular ni tratar la zona mientras el acné está en tratamiento mientras las lesiones estén activas.
- Evitar o disminuir el estrés.
- Tener paciencia: el acné tarda un mínimo de tres meses en curarse.
TIPOS DE ACNÉ
El acné puede clasificarse según el tipo de lesiones en inflamatorias y no inflamatorias. Si atendemos al tipo de lesiones, el acné se puede clasificar en varios grados.
Dentro de las no inflamatorias estarían incluidos comedones y puntos negros. Y entre las inflamatorias estarían las pápulas, pústulas, nódulos y quistes. Siendo estas dos últimas las de mayor gravedad ya que pueden dejar marcas y secuelas en forma de cicatrices.
DIAGNÓSTICO
Para la prescripción del tratamiento más adecuado, es fundamental un correcto y minucioso diagnostico, determinar el origen del acné, buscando y teniendo en cuenta factores físicos y fisiológicos como la duración y tipo de lesiones, síntomas, época del año, zona del cuerpo que aparece, edad, nivel de estrés, administración de medicamentos, alteraciones hormonales , tipo de alimentación…
Una vez determinado su posible origen, procederemos con el tratamiento recomendado.
TRATAMIENTO
En nuestro centro contamos con una variada aparatología y productos dermatológicos para el tratamiento del acné. La experiencia nos ha demostrado que la mayor efectividad se encuentra en la combinación de varios de estos protocolos, que se aplican en función del diagnostico previo y realizado de forma personalizada.
El objetivo será disminuir las lesiones inflamatorias y no inflamatorias para evitar el impacto psicológico y prevenir o minimizar las cicatrices.
Es importante evitar la manipulación de las lesiones y ser constantes en la realización del tratamiento.